Me pregunto cual es el afán de nosotras, las mujeres LATINAS (en su mayoría) por conservar el largo del pelo a toda costa.
Lo primero que dicen al sentarse en la silla de la peluquería es “no me quiero cortar el largo”, todas tienen una historia traumática con algún peluquero.
Se escuchan algunas como estas:
-“Hace 8 años que no voy a una peluquería, la última vez que fui pedí que me cortaran las puntas y terminé con melena”
-“Cada vez que voy a la peluquería salgo llorando”
-“Le pedí al peluquero que conservara el largo y él me dijo que no me quedaba bien y me lo cortó 10 centímetros”
Una amiga que vivió varios años en España me decía que le sorprendió al volver a Chile la cantidad de pelo en la cabeza de las mujeres en general:
poco corte entrete
poco atrevimiento
poca osadía.
En Sólo Para Muñecas hacemos los humanamente posible por conservar el largo del pelo cuando nos lo piden, y muchas clientas lo reconocen y recomiendan por lo mismo. Pero a veces medio centímetro menos de pelo hace a alguien sentirse estafada. Yo me incluyo. No soporto que me corten el pelo más de lo quiero, me hace sentir débil, como que algo me falta, soy una de esas clientas que las peluquerías no quieren tener entre sus “clientes frecuentes” por que hincho como nadie.
Todas estas historias, sumadas a la mía me han hecho preguntarme en reiteradas ocasiones ¿por qué queremos conservar el largo a como de lugar? Muchas veces una ve a alguien y es evidente que se vería mucho mejor con el pelo más corto, pero es imposible convencerla, ¿por qué?. Es verdad que es un rasgo muy femenino, pero muchas veces nos favorecería el pelo corto y somos incapaces de asumirlo!
¿Será que lo necesitamos para sentirnos más femeninas?
¿Para atraer a los hombres?
¿Es nuestro talón de Aquiles?
¿Por qué nos aferramos al largo del pelo?
¿Alguna teoría?
Comenten!






























